Cáceres en sus piedras

Milagros

 

LA MONEDA DE ORO

  En el potro de santa Clara, donde hoy se alza el convento de igual nombre a la salida por la puerta de Mérida, había una herrería donde un día cualquiera de 1473 paró un personaje llamado fray Pedro Ferrer, de la orden franciscana. Iba de retirada y cabizbajo, pues desde un año antes había intentado infructuosamente obtener del Concejo cacereño permiso y dineros para levantar en la villa un convento de su orden. No había tenido éxito su gestión. Los regidores, con el Corregidor al frente, alegaron las rotundas disposiciones de los antiguos fueros, que fueron promulgadas por el…