Cáceres en sus piedras

Leyendas nobiliarias

 

TE LAS DOY PERO SON MALDADAS II

  (Toma el hilo desde el principio aquí) Tercera flor de lis… Si no lo sabía, el caballero leonés realizó las pesquisas necesarias para averiguarlo. Y quedó maravillado, a la vez que su sangre se convertió en un auténtico hervidero clamando justicia ante el ultraje, cuando al final de ellas surgió el nombre del sobrino… ¡del mismísimo rey de Francia, Felipe I! ¡No se arredró ante la alcurnia de su oponente! Recuperado de su mal, solicitó entrevista con Alfonso el sexto, rey de León, del que obtuvo permiso para acudir con la querella a su homólogo galo. Con este conducto…

TE LAS DOY PERO SON MALDADAS I

  De la casa palaciega de los Aldana, en el corazón de la villa intramuros, sobrevive en el exterior, como abandonado a un destino que se perdió en cualquier rincón del pasado, el lucido escudo del linaje, poco recuerdo para ser, hace siglos, su casa madre en Cáceres. Señorea, no obstante la aparente soledad que transmite su encuentro,  lo alto de la cegada fachada y desde el puesto tan elevado que le confiere asimismo lo empinado del sitio, la calle que lleva el nombre de esta familia. Cinco flores de lis engalanan el blasón. Pareciera una soflama de la vieja…

LOS LEONES DE LA CASA DEL MONO

  – ¡Maldito mono! – parecen vomitar los leones de la casa del Mono. Sujetan pétreos el blasón familiar de los Cáceres-Nidos, el que campea en la fachada, esperando pacientes que se dirija a ellos, siquiera un momento, la atención del observador, ‘ que abandone las famosas y hermosas gárgolas, ‘ que deje de rememorar la trágica leyenda del Mono. Porque ellos, los leones, también tienen una historia que contar, una historia imposible por olvidada y sepultada bajo la gravedad que ejercen aquellas. Aun así perseveran, aunque su relato quede rebajado a la consideración de anécdota o detalle. Hace siglos,…

LEYENDA DEL ESCUDO DEL SOL

  Microrrelato de una leyenda cacereña Él prometió regresar con el mayor tesoro que hubiera más allá de las tierras de Cáceres. Ella lloró amargamente la partida, maldiciendo a su padre y la desigual cuna que alejaba su destino del de él. El recuerdo de la dulce tristeza de las lágrimas de la amada se fue agrietando en la dureza de las jornadas, pero antes de perderlo el doncel ganó, al fin, el imposible horizonte soñado. En la loca idea de detener el Sol, logró atraparlo cuando morían sus últimos rayos y la estrella, en sus manos, mudó su piel…

CON SOL FUERON Y VOLVIERON Y LA BATALLA VENCIERON

  Brillan con luz propia dos escudos de los Solís en la casa del Sol. Cada cual a su manera: uno muestra su alegría y esperanza en el futuro; otro llora su enfado porque el pasado no fue el que debiera. Ambos recuerdan otros tiempos en que algunos de su linaje alcanzaron nombre y posición, cambiaron la historia de Cáceres y la dividieron en bandos enfrentados a muerte, manchando de sangre el suelo de la vieja villa. Brillan los dos, al son de un lema: – Con Sol fueron y volvieron y la batalla vencieron.     Reza la leyenda…

LOS GOLFINES Y EL CAPITÁN DE BANDIDOS

  Aquellos de aquellas flores son los que llaman Holguines que en Francia fueron mayores pues vienen de los Delfines de quien tomaron valores.   Cuentan las viejas leyendas que los llamados golfines se apoderaron de varios castillos en las tierras de Cáceres, y de ellos salían en cuadrillas a robar los ganados y asaltar a los viajeros que incautos transitaban por los caminos. Ganaron justa fama de bandidos y eran temidos de extremo a extremo en este territorio. Tiempo atrás vinieron de Francia, reclamados a una cruzada contra los musulmanes por el rey Alfonso VIII de Castilla en 1212,…

ISABEL LA CATÓLICA Y EL ROMANCE DE LOS CARVAJALES

  Isabel I de Castilla, la Católica, gustaba de escuchar romances. Su afición por ellos le vino en la corte de su hermanastro Enrique IV, y ya reina no dejó momento ocioso, entre asuntos de Estado de los muchos y muy importantes que le concernieron, que no dispusiera, para su deleite y esparcimiento, de leer o escuchar historias que alimentaran su imaginación y entretuvieran su estancia en las distintas ciudades y villas del reino que gobernaba. Varias fueron sus venidas a Cáceres, de las que se guarda recuerdo por las numerosas disposiciones que tomó para calmar las banderías locales, enfrentadas…

LOS CARVAJALES Y EL EMPLAZAMIENTO DE UN REY

La casa de Carvajal se alza señera en el inicio de la calle Amargtura, marcando la espalda a la iglesia de Santa María, pues enfrenta su fachada al ábside del templo. Austera, al únisono del resto de palacios cacereños, destacan a primera vista su famosa torre Redonda, de la Higuera o de los Carvajales, y el magnífico y sobrio blasón que nos recuerda que éste fue el solar primitivo y cuna de esta familia en la villa de Cáceres. A finales del siglo XIX, la casa de Carvajal sufrió un aparatoso incendio que amenazó su ruina, dejándola en tal estado…