Cáceres en sus piedras

Romances

 

LEYENDA DEL ESCUDO DEL SOL

  Microrrelato de una leyenda cacereña Él prometió regresar con el mayor tesoro que hubiera más allá de las tierras de Cáceres. Ella lloró amargamente la partida, maldiciendo a su padre y la desigual cuna que alejaba su destino del de él. El recuerdo de la dulce tristeza de las lágrimas de la amada se fue agrietando en la dureza de las jornadas, pero antes de perderlo el doncel ganó, al fin, el imposible horizonte soñado. En la loca idea de detener el Sol, logró atraparlo cuando morían sus últimos rayos y la estrella, en sus manos, mudó su piel…

EL DUELO DEL ARCO DEL CRISTO

  Salió la Luna. Encendieron la vela del farol. Apenas emitía un aliento de luz en la oscura noche que rodeaba la puerta del Concejo, la antigua entrada romana de oriente de la muralla por la que horas después cruzarían las primeras aguadoras camino de la fuente y que ahora era una muda testigo de la soledad de las callejuelas que comunicaban con ella. El agudo canto de los kikas iba desapareciendo a medida que volvían a sus nidos, en los cercanos mechinales de los muros de mampostería. Luego, silencio. Soledad y silencio.     Dos jóvenes caballeros, ambos vestidos…

LA TORRE DE LA MORA

  Hubo un tiempo en que el extenso territorio que rodeaba lo que en el futuro sería Cáceres estaba bajo la custodia de un Qaid, un formidable guerrero que gobernaba y protegía la fortaleza de Qazris de los ataques cristianos, que repelía con feroz y sangriento empeño. Su odio y empuje hacia los infieles soldados del león hizo que fuera muy temido por ellos, por las frecuentes y cruentas razzias conque les hostigaba y debilitaba al norte del río Tajo. Cierto día, durante una tregua entre los enfrentados ejércitos, llegó a la fortaleza procedente del sur una comitiva acompañada de…

ENTRE PIEDRAS Y CIGÜEÑAS

  Levanta el Sol del letargo de la noche, más allá del Cuartillo. Sus primeros rayos iluminan la torre de los Cáceres Ovando para pronto caminar por los muros de mampuesto y sillería, dorándolos de belleza. Las cigüeñas se desperezan al llegar la cálida luz del nuevo día y abandonan el nido nada más sentirla, como todas las mañanas en todas las primaveras. En su ausencia, Cáceres permanece en silencio y entristece en su abandono, mientras sobrevuelan y alimentan en las dehesas cercanas.     …Y recupera la alegría al atardecer, cuando regresan las bandadas y vuelven sus siluetas a…

EL POZO DE LOS ENAMORADOS II

  Sigue a El pozo de los Enamorados I Difícil es disimular los ímpetus del ardor de la sangre, cuando es encendida por la pasión. Los amantes, en el momento más feliz que vivían y sentían, no guardaron como debían los cimientos que la prudencia les aconsejaba. Sus otrora fugaces y ensordecidas entrevistas abandonaron toda cautela y, así, finalmente fueron percibidas por los adoradores de los rumores, pazguatos y correveidiles, y propagadas desde los mentideros de la villa en forma de veneno. El padre de Mariquita, enterado de esta manera, juzgó perdidas la virtud y la honra de su hija,…

EL POZO DE LOS ENAMORADOS I

  – ¡Clac…! ¡Clack…! Suena fuerte y decidido un bastón, aporreando el empedrado de la Corredera de san Juan, un día cualquiera de finales del siglo XIX, festivo a más señas. Los niños dejan por un momento sus alegres y despreocupados juegos, y todos al unísono desvían la mirada, curiosos, hacia el lugar donde proceden los golpes. Escuchan mientras acuden en silencio a la llamada. Un hombre, que por su aspecto parece un vagabundo, grita entre el bullicio:   Soy un pobre ciego, como podéis ver, y sin caridad no puedo comer. Un amigo mío todo esto escribió; para que…

ROMANCE DEL ESPADERO II

  Sigue a Romance del espadero I Pese a la celosa guardia del padre, el amor se presentó de forma inesperada, ignorante de otros usos y provechos, como los que pretendía el poderoso señor. El encierro a que obligaba a su hija, confinándola a una vida de infortunio y sin esperanza, se convirtió en un valioso aliado. Pues suponiendo que dentro de la casa y con su custodia, su tesoro estaría a salvo de cualquier tentación y de todo artificio que lo echara a perder contra sus deseos, el noble no tomó conciencia de que precisamente él había facilitado que…

ROMANCE DEL ESPADERO I

  La torre de Espaderos se alza airosa e imponente junto a la antigua y desaparecida puerta norte del amurallado cacereño, llamada indistintamente de Coria o del Socorro. Luce cerradas troneras, matacán esquinado y un bello ajimez, que invita a la imaginación de recrear el orgullo de la poderosa y abigarrada nobleza local, sus lejanas luchas de poder y, por qué no, también prohibidos amores que suscitaron tragedias que aún se recuerdan en los romances, como el que nos ocupa.     He aquí un romance en prosa que se contaba y cantaba hasta no hace mucho por las calles…

LA GALERÍA DE LA VICTORIA. LEYENDAS DE LA MORA II

  Sigue a La hija del qaid El asedio de las tropas leonesas a Hizn Qazris durante aquel 1229 llegó a la primavera, con las armas de ambos contendientes en alto, preparadas para el inevitable momento de la lucha. Durante las largas noches invernales, la mesnada cristiana, señores y milicias concejiles venidas de León, Galicia e, incluso, Castilla, para participar en el fonsado promovido por Alfonso IX de León, vencían el frío y la sorprendente espera como podían, encendiendo hogueras y conversando sobre historias extraordinarias que se contaban de la fiereza de los almohades, lo que movilizaba aún más su…

LA HIJA DEL QAID. LEYENDAS DE LA MORA I

  El baluarte de los Pozos sobresale imponente del lienzo oriental de la muralla cacereña. Su marcado aspecto de fortaleza inexpugnable nos recuerda permanentemente que su misión, en el lejano siglo XII, era proteger los dos más preciados tesoros de Hizn Qazris: el alcázar que habían levantado en igual fecha los almohades y… ¡el agua! El arroyo de la Madre, la Ribera, de caudal por entonces generoso. A los pies del baluarte, un peñasco le sirve de asiento sólido, el mismo que los leoneses decidieron utilizar, poco tiempo después, para embellecerlo con una capilla, bajo el nombre de su patrón,…